El amor como tal es fuente desarrolladora, es fuerza universal que nos mueve, es justificacion de aciertos y de muchos errores. El amor no solo se identifica, si no que desea ser plenitud de placer todo el tiempo que pueda. Es decir, cuando el deseo nos inunda los sentidos, nos inunda las manos, la piel, las caderas, los ojos, el vientre, los muslos, nace adentro, cual ojo de agua, y no puede ser contenido en todo momento y siempre encuentra algun cause o escape, se prolonga hasta la mente y el alma, nos vuelve ansiosos, es carne y piel erecta, reduce a los amantes a encuentros universales de sentidos, a voces que se escuchan en silencio, a miradas que lo dicen todo y nada, a susurros, a un bautizo interno de las partes. Es cuando la menta se vacia para que el sentimiento no termine, o es cuando pensamos en todo para prolongarlo en cada detalle y a su vez liberarlo a su mas larga brevedad al placer de la carne cuando le concedemos razon, solo nosotros podemos experimentar el amor carnal dandonos la cara.
Sin embargo hay algo destacable con el fin de tenerlo siempre en mente y es la calidad de la atencion. El amor como atencion, es prestarle atencion a otro, abrirse a la atencion, por que la atencion extrema es fuente creativa y su condicion es el amor.
miércoles, 21 de julio de 2010
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